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Montessori en casa: Crea tus propias botellas sensoriales

Montessori en casa: Crea tus propias botellas sensoriales

Montessori en casa: Crea tus propias botellas sensoriales

En casa somos muy seguidores de la filosofía Montessori. Básicamente porque creemos que los niños tienen mucho más potencial del que muchas veces pensamos. Sólo hay que saber adaptarse a ellos. A sus ritmos, a sus formas de interpretar el mundo. Al fin y al cabo, ellos están aprendiendo. En estos meses con Lucas, he podido darme cuenta de que cosas que nosotros tenemos ya muy asumidas, para él son nuevas. ¡Y todo le llama la atención! Y a mí me encanta ver cómo descubre el mundo poco a poco. Por eso creo que la filosofía Montessori es una de las líneas de aprendizaje que quiero que siga Lucas en su día a día.

Según la etapa de aprendizaje en la que se encuentre el niño, es mejor utilizar unos materiales que otros. Más que nada para ir potenciando las bases del futuro aprendizaje. Así, en casa tenemos algunos cestos de los tesoros para que conozca la naturaleza, las texturas o los colores.

Pero viendo que es tan curioso y que el interior de las botellas le encanta, el otro día pensé que las botellas sensoriales podrían ser el juguete perfecto para él. Al fin y al cabo, los peques van conociendo el mundo que les rodea a través de sus sentidos y con estas botellas, pueden desarrollar diferentes aprendizajes: estimulación curiosidad, relajación, concentración…

Cesto de los tesoros

Más info en el blog Creciendo con Montessori

Beneficios de las botellas sensoriales

Lo bueno es que el peque lo verá como un juego. Y, sin embargo, este tipo de botellas tienen los siguientes beneficios:

  • Estimulan la curiosidad a través de los sentidos. Tanto de la vista como del oído, puesto que si las haces sin líquido, los materiales que tangan dentro sonarán al chocar con las paredes. Si metes diferentes materiales, los ruidos serán diferentes.
  • Manipular las botellas ejercita los músculos de las manos y los brazos, mejora la motricidad fina y potencia la coordinación de los movimientos gruesos.
  • Estimula la concentración y la abstracción de otros estímulos. Potenciando el interés y las ganas de aprender, algo que les vendrá muy bien después para el cole.
  • A través de estas actividades sensoriales facilitamos la transición del percibir a pensar y aumentamos la sensación placentera ante determinados estímulos.
  • Cuando sean mayores, estas botellas son grandes aliados en la resolución de rabietas. Pues está estudiado que la caída de la purpurina hace que se centre el sistema nervioso. Cuando su nivel de frustración sube, la purpurina hace que el nivel de respiración y ritmo cardiaco baje. De ahí que se conozcan también como botellas de la calma. Esto, acompañado con unos ejercicios de relajación dirigidos por los padres puede ayudar a hacer que la rabieta dure menos. Además, será un buen momento para aprovechar a que nos expliquen qué ha motivado la rabieta y así hacemos que aprendan a gestionar sus emociones y su comunicación.

Botellas sensoriales

En función de la edad que tenga el peque se pueden hacer de más simples a más complicadas y de diferentes tamaños. Incluso puede ser una buena manualidad para realizar con ellos. Ya que al meter ellos mismos los objetos pequeños dentro de la botella practican la motricidad fina y la concentración para que todo entre bien por el agujero de la botella. Además, si seguimos otro de los principios de la educación de María Montessori y seguimos los intereses del niño, podemos hacer las botellas tematizadas con lo que a ellos les guste.

Más adelante, cuando los niños son mayores, estas botellas nos permiten hablar también de matemáticas, medidas, pesos, formas y tamaños. Incluso de las densidades de los líquidos.

Y lo mejor de todo es que podéis hacer las en casa con cosas que tengáis. ¡Menuda manualidad os hemos preparado para este mes! ¿Os quejaréis?

Bueno, pues al lío.

Materiales que necesitamos
  • Botellas de plástico. Para los más peques son recomendables las de 200ml porque pesan menos. Yo he cogido para la manualidad las que mejor coge Lucas, pero en la foto os he puesto diferentes modelos que pueden ir bien.
  • Materiales sólidos con los que queráis llenar las botellas: purpurinas, clips, canicas, palitos de madera… Lo que se os ocurra.
  • Materiales líquidos: Agua, aceite de bebé, silicona líquida y gel fijador.
  • Pistola de silicona caliente

Botellas sensoriales

Botellas sensoriales

Proceso

El proceso para crear cada botella es muy sencillo. Elegid la temática de cada una y decidid si queréis hacerla seca o húmeda. Las botellas secas ayudan a estimular los oídos y son mejores para los peques porque no tienen líquidos. Las botellas húmedas dan más juego a la hora de crear diferentes movimientos y fomentan la concentración.

Como podéis ver, os hemos puesto diferentes materiales líquidos. En función del movimiento que queráis conseguir con la botella, será mejor usar unos u otros. Sin embargo, no sé si por culpa del tipo de gel y silicona que he cogido, no me gusta el efecto que se ha creado con ellos. Con el gel fijador se hizo una bola que se pegada por las paredes. Y con la silicona, he conseguido la tela de araña de Spiderman (mola para Halloween). ¿Alguien sabe qué ha podido pasar?

Botellas sensoriales

El caso es que al final, las botellas líquidas hemos acabado haciéndolas con una mezcla de aceite agua. Como podéis ver en la foto, cada una lleva más cantidad de agua. Y, las llenamos del todo con aceite. Así el efecto que se consigue con cada una de ellas es diferente.