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Vajillas de cerámica, un MUST en tu decoración de navidad

Vajillas de cerámica, un MUST en tu decoración de navidad

Vajillas de cerámica, un MUST en tu decoración de navidad

Hoy quería hablaros de las grandes  olvidadas en las fiestas de Navidad: las vajillas. Y diréis, ¿y esto a qué viene? Pues básicamente a que de vez en cuando… me da por pensar, mucho. Os cuento.

Llega diciembre. Y todo el mundo se vuelve loco. Comienzan las cenas de navidad. Has tenido 11 meses para quedar con tus amigos, compañeros de trabajo y familia. Pero parece que si no quedas con todos y cada uno de ellos este mes, ¡se acaba el mundo! Total que tu agenda se va llenando de comidas, cenas, cafés…Para poder cuadrar con todo el mundo.

A esto, súmale las cenas y comidas oficiales. Y el caso es que este año, por primera vez, toca celebrar Nochevieja en casa. Nos solemos turnar la familia de mi chico y la mía para ir la mitad de las fiestas con una parte de la familia y la otra mitad con la otra. Por ejemplo, este año nochebuena con mis padres y nochevieja con los suyos. Y al año siguiente, al revés.

En casa de mi chico, la Nochevieja la celebran por todo lo alto, con la familia de mi suegra. Vamos, primos, abuelos, nietos, bisnietos… Total que este año nos juntábamos más de 20 personas. La familia crece pero las casas no jejeje. Así que mis suegros han decidido que será una cena pequeñita y otro día, ya nos juntaremos todos en un restaurante. Y a mi chico se le ha ocurrido que, para que sus padres dejen de darse la paliza a cocinar, este año celebremos nochevieja en nuestra casa. Además, así el peque puede dormir tranquilamente en su cuna y no hay que estar sacándolo de casa a las tantas.

Y como yo soy de apuntarme a un bombardeo dije que sí sin dudarlo. Pero después…¡no tengo vajilla! A ver, tener tengo. Pero una así, básica. Que no pega ni con cola con el mantel. Porque no solemos tener muchas celebraciones así más formales en casa. Así que me eché a temblar.

Tengo el listón muy alto. Mi suegra es una persona súper detallista. Todo va a juego.Todo está súper medido y pensado para que quede ideal de la muerte. Y lleva muchos años de experiencia. Así que me puse a investigar, para ir con tiempo que luego me pilla el toro y me pongo muy nerviosa.

Para la decoración de la mesa soy muy sencilla. No me gustan las vajillas súper recargadas o con color. Soy más bien de blanco. Así luego sé que puedo jugar más con los cubiertos, bajo platos y vasos. Para coger ideas, estuve navegando un poquito por Pinterest (¿quién más es hiper fanátic@ de esta red?)

El caso es que después de mucho navegar y mucho cotillear, tenía claras un par de cosas:

  • No quería nada rebuscado. ¡Sencillez al poder!
  • Quería algo diferente, así que prefería algo artesanal
  • Y tenía que haber dorado

Sí, señores. Lo admito. Yo que siempre he rehuido del dorado. Ahora no me lo quito de la cabeza. Sólo para determinadas cosas, eso también lo digo. Pero reconozco en tema de decoración, el dorado es uno de mis preferidos.

Os he dicho que rebusqué mucho, ¿no? Pues gracias a eso, encontré muchos artistas del mundo de la cerámica. Me quedé impresionada de cuantísimo arte hay en este mundillo. Al que yo, al menos, no le había prestado demasiada atención hasta ahora. Y de todo lo que encontré, fiché 4 proyectos en particular que me sacaron alguna que otra sonrisa o exclamación al estilo “oh… ¡qué mono!”. Y os las he querido dividir en dos conceptos:

  • Las que me han flipado por sus vajillas
  • Las que me han encantado por su deco para la casa

He de decir que de todas me ha gustado todo, que eso en mí es difícil de conseguir. Soy muy maniática para algunas cosas, así que os he traído las 4 mentes creativas que han sido como encontrar a mi alma gemela (sólo que ellas siendo las expertas y yo la patosa)

BONJOUR

Conocí el trabajo de Elena tras leer este artículo de InLove Magazine. Desde el principio me enamoraron sus piezas, son preciosas. Tan delicadas, con un estilo tan suave y minimalista. Y la vajilla con el borde dorado… hizo click en mi cabeza. Ya tenía el estilo que quería para mi vajilla. Pero después, leí la entrevista que le hicieron en el blog Con botas de agua. Ahí pude conocer un poco más de la artista que hay detrás. Saber que es una emprendedora que ha sabido reinventarse. Dejar todo su mundo atrás y luchar por su sueño.

DÉBORAH ABIZANDA

Conocí a Déborah hace ya más de 5 años, cuando éramos compañeras de trabajo. Y pude ver como daba sus primeros pinitos en el mundo de la cerámica. Me alegra ver cómo unos años después ha creado su propio taller y unas colecciones tan bonitas. Estuve hace unos meses haciéndole una visita y casi me llevo la mitad de la tienda. ¡Es delicadeza hecha cerámica!

Y cómo no, su estilo de vajilla encajó con mi idea rápidamente. Además, la colección dedicada a su galgo…¡no se puede describir! Oírle hablar de ella, de su trabajo, de su historia te llena de positividad.

Las dos somos fans de las libélulas y las dos nos conocimos justo en el momento de planteamiento de sus sueños (ya os contaré el mío). Por eso no pude resistirme a salir de la tienda con esta bonitez para Lucas. ¡Y a él le flipa! Es una lámpara de libélulas que me viene genial para iluminar en tono suave y cálido la habitación por la noche.

NOE MARÍN

Sus piezas son una inyección de felicidad. De esas piezas que te sacan una sonrisa cuando las ves. Pero luego, lees la historia detrás de su proyecto y entonces lo entiendes todo. Una historia de lucha por un sueño en familia que me recordó tanto a la nuestra que no pude evitar pasarme el rato mirando, viendo y remirando.  No encontré vajillas, lástima. Pero su colección de maceteros, cuencos y laneros… ¡me fliparon!

BARRUNTANDO

¿Qué dirías si te hablo de trabajo en equipo? Barruntando está formado por varias chicas de diferentes puntos de España que encontraron en la cerámica ese punto de unión. Chulo, ¿eh? Es precioso ver como la artesanía puede unir a la gente. Además, como ellas mismas dicen, buscan “aportar un soplo de aire fresco a la cerámica”. Y creo que lo han conseguido totalmente. Es muy, muy difícil decidirse por una de sus piezas. Laneros, maceteros, figuritas… todos, preciosos.

Pero creo que me quedo con esta bandejita para dejar la joyería.¡Apuntado para los reyes!

Aún estoy terminando de decidir qué vajilla cogeré. Pero, de momento, he empezado a hacer alguna prueba en el salón de casa para ver cómo quedará la mesa. En BlackFriday aproveché a comprar esta cubertería dorada y blanca. Por eso os decía que quería que la vajilla no fuese muy recargada.

El toque navideño quiero darlo con estos sencillos bajo platos de arpillera que tenemos en la tienda y con una servilleta en tono burgundi.

Con lo que tengo todavía dudas es con el centro de mesa. ¿Pongo velas? ¿Lo dejo más sencillo con decoración vegetal? ¿Qué me recomendáis?

¡Ah! Y si me da tiempo, mirad qué complementos para las servilletas había pensado hacer, siguiendo el tutorial que he encontrado en esta web. Son de porcelana fría. Y creo que pueden quedar geniales, ¿no os parece?

¿Y vosotros?¿Cómo soléis decorar la mesa en navidad?

Comentarios (2)

  1. Avatar

    Gracias por la mención! Soy muy fan de las vajillas y cerámica en general.

    May 13, 2019 Responder
    • Avatar

      ¡Hola Laia! ¡No hay de qué!En L’Alacena nos encanta descubrir nuevos talentos y curiosidades. Y gracias a tu blog descubrimos todo un mundo de la cerámica del que nos enamoramos 🙂

      Mireia
      May 15, 2019 Responder

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